El historial de cirugías de la famosa vedette mexicana, Lyn May, tuvo un inicio tormentoso y precario con los tratamientos estéticos, que la llevó a la desesperación. Estaba en el despegue de su carrera, con 30 años, cuando cayó en manos inescrupulosas que le hicieron un procedimiento inadecuado en el rostro, al grado que se arrepintió. Han sido años para corregirlo pero el recuerdo de aquel momento perdura en la mente de la bailarina, quien agradece que su madre la impulsó a continuar y dejar de tener intenciones suicidas.
Le daba terror mirarse en el espejo.
La ícono de la época de oro del cine mexicano, se aventuró a transformar su rostro en la plenitud de su vida. Así lo confesó a Nayo Escobar durante una entrevista donde mostró su lado humano y sensible. "Sucedió que cuando era joven, llegan dos señoras y me dicen: '¡Ay, te vamos a hacer unos pómulos muy bonitos'. Uno es joven y dice, 'pues, órale'" recordó de aquel momento en que la ingenuidad le pasó factura. "Me inyectaron aceite de cocinar. No sabes qué terrible", compartió sobre la falta de criterio y piratería con que trabajaban esas personas irresponsables.
No quería continuar viviendo tras ver su cara deformada.
Las secuelas no solo fueron físicas sino emocionales, al verse afectada a niveles insospechados. "Hubo un momento en que quería suicidarme cuando vi cómo me dejaron, yo dije, 'me voy a suicidar, no me quiero ver más en un espejo, no me voy a ver nunca más en un espejo'" aceptó ante su entrevistador. Gracias a su señora madre, logró sobrellevar la dura situación y pensar en su salud por sobre todas las cosas. "Me dio muchos consejos. Y luego empecé a ir a médicos y me sacaron de todo eso, y todavía falta. Sigo hacia adelante y voy a seguir hasta que me muera" contempló en su determinación de cuidarse lo más posible a sus 73 años. "Ahorita estoy como una reina, pero porque he pasado por muchos médicos" admitió sabiendo que ha tenido posibilidades de restablecer su físico e integridad.
Su pésima experiencia sirve de alerta para las jóvenes de hoy.
Lyn May ha estado envuelta en controversias, y habla con conocimiento sobre los riesgos de someterse a cirugías y otros tratamientos de belleza. Por eso, alza su voz para concientizar a las personas jóvenes que están contemplando transformar su imagen. "Les aconsejaría que no se hicieran nada, no soy nadie para dar consejos, pero por lo que me ha pasado, sí me atrevo a decirles eso, que no se hagan nada, una jovencita no necesita nada, es bella. Lo más natural es lo más bonito" reflexionó, dándole méritos a las virtudes que cada persona tiene.