Un menor de Texas encontró la muerte durante la hora del recreo de la jornada escolar. El 9 de febrero, Nicholas Gray, de 8 años, asistió a clases en la Escuela Primaria Pomona en Manvel, cuando algo inesperado sucedió. Fuentes revelan que el estudiante de tercer grado se había comido una uva en la merienda, y que se atragantó con la fruta hasta quedar inconsciente. Sus compañeros notaron que estaba asfixiado y pidieron ayuda a los adultos presentes, quienes tras intentos por reanimarlo solicitaron la intervención del servicio de emergencias. El pequeño fue trasladado en ambulancia al hospital, donde posteriormente falleció.
Los esfuerzos por salvarlo fueron en vano.
KLTV informa que ni el personal escolar ni los servicios del 911 lograron retirar la uva, la cual se encontraba introducida profundamente en la garganta del joven. Una maestra intentó reanimarlo con primeros auxilios pero fue en vano, indicaron funcionarios del Distrito Escolar Independiente de Alvin (Alvin ISD). Una enfermera del colegio y un oficial del instituto también hicieron todo lo posible por salvar a Nicholas. Incluso, se informó que se valieron de un dispositivo para despejar las vías respiratorias sin resultado.
Han recordado su memoria y las cualidades del fallecido.
El niño era uno de cinco hermanos, iba a la iglesia y pertenecía a los Cub Scouts. El 20 de marzo, ha sido homenajeado en un acto público comunitario en un parque de Manvel, donde el cielo se llenó de burbujas en su nombre. Su madre, Kenzie Gray, habló de la tragedia. "Sus compañeros de clase estaban presentes durante el incidente e intentaron ayudarlo", explicó Gray según Eyewitness News. "Salieron corriendo y gritaron: '¡Nicholas se está ahogando!'. Todos intentaron ayudarlo" dijo desconsolada. "No quiero que nadie sienta lástima por mí", externó Kenzie. "Lo que sí quiero es que la gente sepa y comprenda quién es Nicholas. No quién fue, sino quién es", agregó manteniendo su recuerdo vivo. "Tenía una sonrisa capaz de iluminar el mundo entero. No solo una habitación, sino el mundo".
Una pronta y desgarradora despedida.
La madre habló de las horas finales del chico, quien pereció en un hospital en Texas. "Su cuerpo ya no pudo más: los medicamentos, las máquinas y los tubos por todas partes. Su cuerpo simplemente no pudo soportarlo, así que su padre y yo tuvimos que tomar una decisión muy difícil: permitirle descansar", detalló sobre el peor momento para su familia. "No quiero albergar ira, enojo, mezquindad ni sed de venganza en mi interior. Lo único que realmente desearía es que se respetara el honor de Nicholas y que solo se expusieran los hechos. No creo tener otra respuesta ante tal nivel de desgarro", manifestó destrozada. Paz al alma de este angelito y consuelo a sus seres queridos.