El nombre de Julio Iglesias acaparó titulares tras la publicación de una investigación periodística internacional que recoge denuncias de presuntas agresiones sexuales ocurridas en 2021 realizadas por dos mujeres que trabajaron en sus residencias. Los reportajes, difundidos por Univisión Noticias y elDiario.es, incluyen audios, imágenes, mensajes y documentos laborales, y han derivado en la apertura de diligencias judiciales en España.
Investigación periodística revela graves acusaciones
Los señalamientos se basan en testimonios directos y en documentación recopilada durante un proceso de verificación periodística de varios años. Ambos medios aseguran haber contrastado los relatos con entrevistas a profesionales de la salud que atendieron a las mujeres por secuelas asociadas a los hechos denunciados, así como con documentos que acreditan la relación laboral de las extrabajadoras con el cantante.
De acuerdo con la investigación, los presuntos episodios se habrían producido en propiedades de Julio Iglesias en República Dominicana y Bahamas. Una de las denunciantes, Rebeca, de nacionalidad dominicana, trabajaba como empleada del hogar. La otra, Laura, venezolana, se desempeñaba como fisioterapeuta. Los reportajes señalan que ambas aportaron contratos laborales, fotografías, grabaciones de audio, mensajes de WhatsApp, registros de llamadas y solicitudes de permisos migratorios del entorno del artista ante autoridades de España, Bahamas y República Dominicana.
Según elDiario.es, durante tres años de investigación se contactó a 15 extrabajadores del cantante, entre personal doméstico y profesionales especializados, que trabajaron en distintos periodos entre finales de los años 90 y 2023 en residencias ubicadas en República Dominicana, Bahamas y España.
'La casita del terror'
En su testimonio, Rebeca se refirió a la residencia del artista en Punta Cana como "la casita del terror". Ambas mujeres describieron agresiones sexuales, vejaciones y humillaciones laborales reiteradas. Entre los señalamientos se mencionan penetraciones sin consentimiento, bofetadas y tratos degradantes. El reportaje de Univisión Noticias indica que, según Rebeca, las empleadas eran sometidas a controles médicos obligatorios, incluidos exámenes ginecológicos, pruebas de embarazo y tests de enfermedades de transmisión sexual, como VIH.
"Me sentía como un objeto, como una esclava en pleno siglo XXI", declaró Rebeca a los medios. "Él me metía los dedos por todos los lados", añadió en su relato. Las denunciantes indicaron que existían restricciones de comunicación: tenían prohibido hablar con trabajadores hombres y se desalentaba que entablaran amistad entre ellas. Laura afirmó que recibió advertencias explícitas sobre la confianza dentro de la casa: "No puedes confiar en nadie dentro de la casa… tu único amigo soy yo", señaló.
Actuaciones judiciales en España
La investigación menciona la existencia de audios e imágenes entregados por las extrabajadoras a los periodistas, además de mensajes y registros que, según los medios, respaldan sus versiones y la relación laboral. Parte de este material fue incorporado al reportaje tras procesos de verificación. Univisión Noticias y elDiario.es informaron que intentaron contactar en repetidas ocasiones a Julio Iglesias y a sus representantes legales, sin obtener respuesta.
En una publicación aparte, elDiario.es subrayó que la investigación se difundió tras un proceso exhaustivo: "No hemos dado este paso sin estar muy seguros de que podemos defender nuestra información", indicaron, aludiendo al alcance legal de la exclusiva.
Tras la publicación de los reportajes, la Fiscalía de la Audiencia Nacional española abrió diligencias de investigación penal de carácter preprocesal, según se informó. Las actuaciones, que se mantienen bajo secreto, buscan determinar el alcance de una denuncia presentada el 5 de enero. Por el carácter reservado de las diligencias, no se han precisado los delitos que se investigan.