La actriz y comediante canadiense Claire Brosseau, de 48 años, reconocida por su trayectoria en cine y televisión en Canadá y Estados Unidos, se encuentra en el centro de la atención mediática tras solicitar el acceso a la eutanasia bajo el programa de Ayuda Médica para Morir (MAiD), tras décadas de convivir con diversos diagnósticos de salud mental.
A lo largo de los años le han diagnosticado varios trastornos mentales, como ansiedad, ideación suicida crónica, y más. A continuación te contamos la historia del caso del Claire.
Diagnósticos desde la adolescencia, tratamientos y procesos médicos
Brosseau fue diagnosticada con depresión maníaca a los 14 años. Con el paso del tiempo, distintos profesionales de la salud le identificaron otros padecimientos, entre ellos ansiedad, trastorno de estrés postraumático, ideación suicida crónica, trastornos alimentarios, trastorno por consumo de sustancias y un trastorno de la personalidad. Según ha relatado en distintos espacios públicos, estos problemas comenzaron a manifestarse de forma intensa desde su juventud y se mantuvieron a lo largo de su vida adulta.
A lo largo de los años, la actriz se sometió a múltiples tratamientos, incluyendo medicación, terapias psicológicas y psiquiátricas, así como otros enfoques clínicos supervisados. También fue atendida por psiquiatras, psicólogos y consejeros especializados. De acuerdo con sus declaraciones, ninguno de estos métodos logró ofrecerle una mejoría en su condición.
En 2021, decidió iniciar el proceso para solicitar la eutanasia bajo el programa MAiD, que permite a personas con condiciones médicas graves e irremediables poner fin a su vida con asistencia médica. Sin embargo, la legislación canadiense mantiene, por el momento, excluidas a las personas cuya única condición médica sea un trastorno mental.
Retrasos legales, acción judicial y opiniones médicas
La exclusión de los trastornos mentales del programa MAiD estaba prevista para finalizar en marzo de 2023. No obstante, tras dos aplazamientos, la posibilidad de acceso podría postergarse hasta 2027.
Ante esta situación, Brosseau presentó una denuncia ante el Tribunal Superior de Ontario, argumentando que los retrasos representan una vulneración de derechos. Su caso se ha convertido en un referente dentro del debate legal sobre la aplicación de la eutanasia en el ámbito de la salud mental en Canadá, de acuerdo al reporte publicado por El País.
Los especialistas que han seguido su caso mantienen posturas distintas. El psiquiatra Mark Fefergrad considera que aún existen alternativas terapéuticas que podrían mejorar su calidad de vida y ha señalado que el tratamiento podría tener resultados positivos. Por su parte, la doctora Gail Robinson ha expresado una postura más cercana a la decisión de la actriz, señalando que, aunque preferiría que encontrara otra opción, respeta su derecho a decidir. Ambos coinciden en la necesidad de acompañamiento familiar y médico constante para garantizar que cualquier decisión sea plenamente informada.
Trayectoria artística de Claire Brosseau
Claire Brosseau nació en Canadá, habla francés e inglés y se formó artísticamente desde temprana edad. Estudió en un instituto de Montreal, participó en obras de teatro y posteriormente ingresó a una reconocida escuela de teatro en Quebec. Más adelante se trasladó a Nueva York, donde continuó su formación en la Neighborhood Playhouse School of the Theatre.
A lo largo de su carrera ha trabajado en cine, televisión y teatro, tanto en Canadá como en Estados Unidos. En el ámbito cinematográfico ha participado en producciones como Confessions of a Dangerous Mind, My First Wedding y A Previous Engagement. En televisión, formó parte de proyectos como Ciao Bella, Dr. Norman Bethune y la miniserie 11.22.63.
Mientras su carrera avanzaba, Brosseau ha señalado que sus problemas de salud mental comenzaron a afectar su desarrollo profesional. En entrevistas, ha descrito la dificultad de sostener su bienestar emocional incluso durante etapas de éxito laboral. En 2016, tras un incidente ocurrido durante los Premios de Cine Canadiense, decidió ingresar en una unidad de cuidados psiquiátricos intensivos y seguir de manera estricta los tratamientos indicados. Años después, y tras nuevos episodios críticos, retomó el proceso para solicitar la MAiD y comunicó su decisión a familiares y amigos cercanos.