La presentadora tijuanense Alejandra Espinoza nos ha inspirado gracias al sólido matrimonio que mantiene con el coreógrafo Aníbal Marrero, del que nació su único hijo, Matteo. Lo que nadie imaginaba era que detrás de los reflectores, atravesaron una etapa crítica que por poco les cuesta su hermosa relación. El exceso de trabajo la apartó de su familia en una etapa difícil y la hizo sentir muy distante de quien ha sido su compañero de vida durante casi 15 años. La exreina de Nuestra Belleza Latina habló sin tapujos de aquel proceso doloroso en el que sintió que todo iba a terminar.
Una oportunidad laboral le ocasionó secuelas con su esposo.
Ale Espinoza se confesó en el podcast de Rodner Figueroa, Cara a cara con Rodner, acerca del duro episodio que atravesó su matrimonio en 2022, cuando aceptó un personaje en la telenovela Corazón Guerrero. Las jornadas de grabaciones parecían interminables, y la joven actriz acabó por lamentarlo, ya que en el aspecto personal le pasó factura. "Me alejé de mi familia y eso me dolió mucho", dijo la presentadora, que se trasladó a México con Aníbal y Matteo para cumplir con una agenda exigente. "Ese ha sido uno de los momentos donde más lejana me he sentido de Aníbal. Donde menos relación teníamos, donde yo pensaba que íbamos a terminar nuestra relación", reconoció la personalidad de televisión.
Se llegó a sentir apartada de su pareja y su hijo.
Alejandra Espinoza cumplía un sueño al poder actuar en una gran producción. No obstante, pasar tanto tiempo fuera de casa le afectó considerablemente. "Yo llegaba del trabajo y no quería hablar del trabajo, pero entonces no teníamos temas de conversación", recordó sobre la manera en que Aníbal y ella no se estaban entendiendo. "De hecho, llegaba a las 10, 11 de la noche y al siguiente día me tenía que ir a las seis de la mañana. Lo único que yo quería era oler a Matteo, estar con él un momentito", reconoció ante la dificultad que atravesó.
Pudo suponer que le costaría su matrimonio.
Volvía agotada y el domingo le resultaba insuficiente para atender a sus amores así como poder relajarse. "Tenía que regresar del trabajo a estudiar para el siguiente día. Entonces, mi único día libre, en el que todo el mundo descansaba, era el día de recuperación familiar. O sea, que me levantaba súper temprano para hacer algo con ellos", destapó la exconductora de La Banda. ¿Habló con su esposo de un posible divorcio? Ale responde: "No, nunca lo hablamos, pero lo intuíamos. Es que no nos hablábamos", dijo sobre una comunicación interrumpida por las circunstancias.
Espera no tener que repetir una situación que ponga en jaque su relación de pareja y su labor de madre. "Lo que más atesoro en el mundo es a Aníbal y a Matteo, a mi familia, a mis papás, a la gente que yo amo. Y yo no quiero volver a vivir eso", confesó. "Por más grande que sea la oportunidad, si me va a alejar de Aníbal y de nuestra relación y de lo que somos y de lo que queremos ser juntos en un futuro, no la quiero", admitió consciente de que el éxito profesional podría tener un precio muy alto.