Nicolás Buenfil contó a varios reporteros que tuvo una infancia un tanto complicada, puesto a que fue víctima de maltrato. La actriz Érika Buenfil tenía que trabajar y como madre soltera, lo dejaba bajo el cuidado de una niñera, la cual tuvo conductas inadecuadas con el niño. El nieto del expresidente mexicano Ernesto Zedillo no comprendía lo que pasaba, y su famosa mamá era ajena a esta situación que lo marcó.
Ahora que mira todo en perspectiva, el joven de 21 años dice que le gustaría escribir un libro contando todo lo que ha vivido, incluyendo el bullying que padeció mientras iba a la escuela. Él refiere que los otros estudiantes se burlaban porque era distinto, o por ser hijo de una estrella de telenovelas muy admirada. Nicolás abordó el tema con mucha madurez y explicó si logró defenderse de las personas que pretendían hacerle daño.
Pasó por una época dificultosa siendo apenas un chiquillo.
"He tenido situaciones muy incómodas en mi vida" alegó Nicolás Buenfil ante los reporteros que lo entrevistaron. "Un poco de maltrato de chiquito, de una nanita, bullying, he vivido cosas muy difíciles que he aprendido a pasar solo" enumeró el también hijo de Ernesto Zedillo Jr. Su niñera era muy estricta con él: "Me trataba como a un soldadito, me llegó a jalar de las orejas, fue una situación bastante difícil" recordó, explicando que Érika Buenfil era totalmente ajena a lo que pasaba cuando ella estaba ausente. "Yo nunca se lo dije a mi mamá tampoco, estaba muy chiquito…y pues fue hasta literalmente ya grande que dije 'viví eso y estuvo bien feo'", admitió.
Para ese entonces, Nico no se daba cuenta de que el comportamiento de su niñera hacia él constituía maltrato infantil. "Para mí eso era lo normal, nunca diferencié qué era lo bueno y qué era lo malo", externó.
La etapa de escuela no fue nada amigable con él.
La problemática no se limitó a su nana. Cuando el hijo de Érika Buenfil iba al colegio, sus compañeros lo molestaban de manera injustificada. "De chiquito en la escuela, era típico de molestones y ya, nunca fue de golpes, gracias a Dios, pero sí eran ching*quedito" alertó. "Me decían que era raro, que era diferente o cosas así, del trabajo de mi mamá incluso" dijo ante las dificultades de ser el hijo de una celebridad.
En lugar de reaccionar impulsivamente, Nicolás eligió el sendero del entendimiento, según narró. "Nunca me defendí, fue un error y una ventaja hacia mí, en lugar de defenderme traté de cambiarlos, de ganarme su respeto, de decir: 'Ok, me estás molestando por algo', y a final de cuentas terminé lográndolo" compartió, rememorando lo que hizo para salir airoso.