La familia de Perez Hilton ha atravesado un calvario desde la transmisión en directo en TikTok del bloguero estadounidense de 48 años, quien sufrió una crisis de salud mental al momento de causarse lesiones físicas. El 4 de agosto, marcó un antes y un después para Mario Armando Lavendeira, como se llama en realidad el crítico de celebridades de origen cubano, que permanece hospitalizado ante su delicada condición. Su hermana menor, Barbara Lavandeira, presenció todo en su casa de Miami y puso en resguardo a sus sobrinos, mientras buscó ayuda de urgencia para evitar una tragedia. Ella ha roto el silencio sobre cómo se dio la autoagresión considerada intento de suicidio bajo la Ley Baker.
"Será para siempre uno de los días más oscuros que mi familia y yo hayamos vivido", declaró la mujer.
Barbara Lavandeira emitió declaraciones a Page Six. "Esa tarde, Mario estaba en su habitación con la puerta cerrada con llave, lo cual no era propio de él. Su puerta casi siempre estaba abierta", relató la pariente de Perez Hilton sobre cómo notó que el influencer estaba en peligro. "Cuando llamé a la puerta, dijo que estaba bien, pero apenas podía oírlo. Después de llamar varias veces más y pedirle que abriera, dejó de responder. Intenté llamarlo a su celular por si no me oía, pero no contestó. Algo no me cuadraba", dijo sobre el momento en que su instinto prevaleció y decidió tomar acción.
"Abrí la puerta de su habitación y me di cuenta de que estaba en el baño. Llamé varias veces más y le dije que entraría si no abría la puerta. Como seguía sin contestar, la abrí", reveló recordando esos instantes tensos. "Mi pesadilla se hizo realidad. Mario estaba parado frente a la ducha, desnudo, con cortes, cubierto de sangre", dijo tras observarlo con un arma cortante en la mano. "No reconocí a mi hermano cuando lo miré. Lo vi en sus ojos. No eran los mismos. Un instante después, me sonrió. Sentí como si estuviera mirando a otra persona", añadió afligida por la extrema circunstancia por la que buscó ayuda de emergencia.
Puso a los niños fuera del lugar de peligro tan pronto pudo.
Los hijos de Perez Hilton, Mario, de 13 años, Mia, de 11 y Mayte, de 8, fueron socorridos por su tía debido a la violenta situación protagonizada por su famoso padre, que preocupó a sus seguidores al aparecer cubierto de sangre durante una transmisión desde su residencia. "Salí de la habitación, agarré las llaves del coche y les grité a los niños que corrieran hacia el. Por suerte, nuestra madre no estaba en casa en ese momento y pude sacarlos a todos rápidamente" rememoró sobre su oportuna reacción.
Los dejó al cuidado de su mejor amiga, para volver a la casa y tratar de impedir que Perez se desangrara, colocando toallas en su cuerpo en donde tenía heridas a la espera de la ambulancia que lo trasladó al hospital. "Ya había perdido una cantidad considerable de sangre, pero de alguna manera aún podía hablar, aunque su voz era muy débil" reconoció.
Confirmó que el bloguero sufría de una "depresión severa" desde hacía meses atrás.
Bárbara Lavandeira agregó que Perez Hilton se había confesado con su madre y con ella, para manifestarles que estaba muy afligido por la depresión. De hecho había estado internado en busca de mejoría y tras ser dado de alta, tuvo la recaída. "Nos contó que unos días antes se había sentido vacío, desesperanzado y como una carga para todos. Luego admitió que una noche, al no poder dormir, se había tomado los analgésicos que le habían sobrado de la cirugía de marzo. Dijo que solo quería dormir" contó conmovida ante los problemas que lo llevaron a esta severa crisis.
Actualmente Perez Hilton permanece bajo estricta vigilancia médica, en espera de ser intervenido quirúrgicamente, de acuerdo a lo dicho por la familia. En uno de los comunicados, sostuvieron que está "grave pero estable" y que puede comunicarse, por lo que se encuentran llenos de esperanza en que supere esta situación apremiante.