La actriz venezolana Gaby Espino ha seguido activa en medio de la devastación que sufre su país, como consecuencia de dos terremotos acontecidos el 24 de junio en horas de la tarde. La intérprete de Más sabe el diablo no se quedó callada antes los señalamientos que la cuestionaban por continuar operando sus negocios a través de las redes sociales, en un momento crítico para sus paisanos. Con un pronunciamiento firme, la empresaria metió el freno a quienes aseguran que supo "aprovecharse del dolor" ajeno para facturar, y mostró la otra cara de la moneda. Estas fueron sus contundentes palabras a sus detractores en un tiempo de duelo para los venezolanos.
Estalló ante comentarios irracionales sobre su proceder en momentos de crisis.
La intérprete de telenovelas alzó su voz ante lo que considera una gran injusticia, que se le juzgue por seguir adelante con su plan de vida y su manera de generar ingresos. Después de los terremotos en Venezuela, esto ha herido susceptibilidades y Gaby Espino reaccionó. "Como venezolana lo que está pasando en mi país a mí me duele profundamente, me duele como ser humano, me duele como mujer, me duele como mamá, me duele como alguien que tiene familia y alguien que tiene gente que ama Venezuela", inició su planteamiento. "Y precisamente porque duele creo que también es importante entender algo: seguir trabajando no significa que no nos importe, seguir produciendo no significa que estemos indiferentes, seguir apareciendo en redes sociales no significa que no estemos ayudando, informando o sintiendo dolor", expresó defendiendo su postura.
Pidió más empatía y el cese al odio.
La estrella venezolana volcó su mirada en la necesidad apremiante de muchas personas de ser proveedores del hogar, sin que ello represente descuidar sus deberes ciudadanos hacia los afectados por la tragedia. "Se puede sentir dolor y seguir trabajando, si tienes que hacerlo; se puede ayudar y también se puede producir al mismo tiempo, se puede hablar de Venezuela y también cumplir con responsabilidades, se puede tener el corazón roto y aún levantarte porque hay hijos o hay familias que dependen de ti", reflexionó la presentadora, quien ha estado apoyando desde la distancia y en sus posibilidades, a los afectados por el doblete sísmico, que causó destrozos y muerte en ciudades principales como Caracas y La Guaira.
"Yo voy a seguir ayudando desde donde pueda, voy a seguir informando cuando tenga información importante, voy a seguir acompañando a mi gente y también voy a seguir trabajando, porque también trabajar es una forma de sostener y de servir. No juzguemos la manera en la que otro intenta sostenerse o sostener a los suyos", imploró ante los que han pretendido empañar su imagen.
Gaby pidió por la unión de todo el pueblo venezolano en favor de quienes lo perdieron todo.
"Ojalá que esta tragedia no pase por nosotros como una noticia más, ojalá que nos cambie y que nos despierte, que nos vuelva más empáticos, más humildes, más sensibles, más humanos", dijo en su manera de pensar reconstruir un país golpeado por los embates de la naturaleza. "Hoy Venezuela necesita ayuda real, así que si puedes donar, dona; si puedes llevar algo a un centro de acopio, hazlo; si puedes compartir información verificada, compártela; si puedes tenderle una mano a una familia, hazlo, porque servir no siempre es hacer algo enorme, a veces servir es poner tu granito de arena también y también es dejar de juzgar y empezar a ayudar, también es preguntarte qué puedo hacer yo desde donde estoy con lo que tengo para aliviar un poquito el dolor de alguien más", aseguró.
"Ojalá esto nos convierta en mejores personas, ojalá después de todo esto no volvamos a ser los mismos y ojalá aprendamos a mirar con más compasión, a hablar con más cuidado y a juzgar menos y a servir más", replicó. "Mi gente, no necesitamos más odio, no necesitamos más señalamientos, necesitamos más empatía, más humanidad y también más oportunidades, porque a veces seguir adelante también es una forma de ayudar", sentenció como vocera de una nación que se levanta a pesar del sufrimiento de familias enteras.