A seis meses de que se anunciara que estaba separada del padre de sus hijos, Otto Padrón, la actriz Angélica Vale ventiló que ha establecido prioridades. Y reconoció, ante todas las cosas, que fue una elección de vida absolutamente necesaria. No solo por el bienestar de sus retoños, Angélica Masiel y Daniel Nicolás, sino porque el entendimiento que ha conseguido con su exesposo ha superado todas las expectativas. Ahora son buenos amigos y en su soltería está muy satisfecha de todo lo que está alcanzando, tanto en su profesión como en el ámbito personal. Asimismo, la comediante mexicana contó que tuvo un problema hormonal que afectó su peso durante el segundo embarazo y cómo lo solucionó en la consulta médica. Tenemos sus más recientes y reveladoras confesiones.
Se ha volcado a lo positivo de esta etapa.
La actriz habló con MezcalTV acerca de cómo se encuentra. Tras los meses iniciales de la separación, que fueron muy dolorosos para la conductora de Juego de Voces: Hermanos y Rivales, ella asume que hizo lo correcto. "Estoy viviendo una etapa muy bonita en mi vida personal, conmigo, con mis hijos y eso creo que también aflora", admitió con franqueza. "Siento que cuando tomas una decisión, ya sea casarte, divorciarte, la decisión que tomes, que tú estés feliz con esa decisión, sí se nota. Y es una decisión que sí tomé, la verdad es que es sí era un cambio que necesitaba yo en la vida", reconoció.
El respeto mutuo prevalece derivando en una relación amistosa.
Para los que se preguntan cómo es la convivencia con Otto Padrón en medio del trámite de divorcio, Angélica Vale asegura que existe un gran entendimiento entre ambas partes. "Me llevo muy bien con el papá de mis hijos", dijo sobre el empresario con quien estuvo casada durante 14 años. "Somos muy amigos, digo, por nuestros hijos nos llevamos muy bien, que creo que al final es lo único que importa, la salud mental de mis hijos; pero estoy contenta, estoy muy feliz, ni modo de negarlo", aseveró confiada en el proceso.
Libró una batalla con su salud que pocos conocían.
Hace algunos años, la estrella mexicana se enfocó en volver al peso adecuado, pero nada de lo que hacía le funcionaba. "Nunca tuve realmente un problema de peso hasta que tuve a mi segundo hijo, porque ahí sí, me volví la gorda que siempre habían dicho que era yo", dijo sobre el embarazo de Danico en 2014. "Pero fue un rollo hormonal que me pegó muy fuerte y luego no podía yo bajar [de peso]", explicando qué la hizo visitar al especialista.
Las dietas no le daban resultados, hecho que la hizo indagar y darse cuenta que padecía un descontrol hormonal severo. "Sí, era horrible comer tres lechugas y no bajar, entonces bajaba hasta cierto punto y ya no bajaba de ahí, pero era porque mis hormonas estaban mal", externó la hija de Angélica María. "Nunca nos dicen 'vayan con un endocrinólogo', no endocrinólogo de dieta ¡ojo, no!, un endocrinólogo de verdad, serio, que te haga todos los análisis y vea cómo están las hormonas en tu cuerpo", puntualizó. De acuerdo a reportes de prensa, la artista tuvo un sobrepeso de alrededor de 66 libras (30 kilos) que logró controlar con el tratamiento endocrinológico adecuado.