Ana Patricia Gámez y Luis Carlos Martínez venían padeciendo la llamada ley del hielo dentro del hogar que compartían con sus dos hijos, hasta que la situación fue irreversible. En octubre de 2025, inició el trámite de divorcio para poner fin a un matrimonio de 12 años que se estaba fracturando desde lo interno. Así lo doy a conocer la exreina de belleza mexicana, al expresar que ya no dormían en la misma alcoba y que mientras ella se iba por las noches con Giulietta, de 11 años, su ex dormía en el cuarto con Gael, de 7 años. Un síntoma de que la relación había caído en una monotonía que a la larga le pasó factura.
Destapó que no existía intimidad y eran como roommates.
Anita causó sorpresa al decir que en su matrimonio, cada cual eligió irse a una habitación aparte y que esa situación de pareja tenía tiempo pasando. En la transmisión de Hoy Día, matutino de Telemundo, compartió esta incómoda manera de relacionarse con su ex estando bajo el mismo techo. "Yo vivía en la misma casa, pero en cuartos separados", aseguró la ex soberana de Nuestra Belleza Latina. "Yo casi toda la vida dormí con mi hija y él con el niño", añadió dando pistas de lo deteriorada que estaba su convivencia conyugal.
Penélope Menchaca sintió curiosidad del motivo para haber establecido esta dinámica que contrario a unirlos iba generando un distanciamiento. "¿Por qué? ¿No se llevaban bien?", le consultó. "Cuando los hijos comienzan a pasar de ser bebés uno quiere dormir con ellos y sí va alejando a la pareja", reconoció Ana Patricia, que ha vuelto a la ardua labor como una madre soltera.
Admitió que la relación estaba gravemente deteriorada.
Menchaca subrayó el hecho de que el matrimonio estaba roto aunque seguían juntos. "¿Tú no crees que desde el punto en que cada uno decidió dormir con su hijo por separado es porque ya las cosas no estaban bien?", sentenció a su compañera en el set. "Definitivamente, totalmente", aseveró Gámez asumiendo que su matrimonio se encontraba al borde del fracaso.
Habló de lo retadora que ha sido en todo sentido esta separación.
La presentadora de televisión sostuvo que le ha tocado batallar como una campeona por cumplir con todos los compromisos económicos, incluyendo la casa familiar donde aún reside su esposo y un departamento rentado para ella y sus hijos. "Pero volviendo a lo del tema que estábamos conversando, la economía no está para pagar dos rentas. Mira, yo pago la hipoteca y una renta. Soy arrecha, como dicen los venezolanos", dijo sobre su realidad más dura, mientras espera que salga la sentencia de divorcio, y se determinen aspectos como la manutención de los niños y la repartición de bienes.
"Yo siento que ahorita estamos en una época donde ya si no funciona, pues si hay que separarse si no luego uno se mete en más líos", declaró en cámara sobre una gran prueba que le está tocando afrontar con gallardía. Nuestra admiración siempre, Ana Patricia.