El conflicto legal entre Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera ha sumado un nuevo capítulo. Esta vez, el protagonista fue Andrea Nicolás, el hijo que ambos comparten, quien finalmente declaró ante la Corte Familiar de Miami en un movimiento que podría marcar un punto de inflexión en la prolongada disputa por su futuro.
El adolescente compareció directamente ante la jueza Marlene Fernández Carabetzos, luego de que ambas partes acordaran permitir su testimonio dentro del proceso que definirá su residencia permanente. La participación directa de menores en procesos de custodia suele manejarse con especial cautela. Por ello, la declaración de Andrea Nicolás adquirió un peso particular dentro del expediente judicial.
Hijo de Paulina Rubio declara en corte
Acompañado únicamente por la guardiana legal designada por el juzgado, Amber Glaser —figura encargada de velar por los intereses del menor—, el joven fue escuchado formalmente en sede judicial. Según trascendió, expresó su deseo de residir en España junto a su familia paterna. Tras casi seis años desde que se planteó la posibilidad de que fuera escuchado, el encuentro finalmente se produjo, en un ambiente reservado y bajo estricta supervisión judicial.
La comparecencia del adolescente ocurrió después de que se incorporara al expediente un informe de 23 páginas elaborado por la guardiana legal. El documento describe un entorno familiar marcado por ansiedad y conflicto. En el reporte se incluyen señalamientos del joven sobre presuntos altercados físicos, afirmaciones que han sido cuestionadas por la defensa de la cantante.
Ante la relevancia del contenido, la jueza consideró necesario escuchar directamente a Andrea Nicolás para evaluar con mayor precisión su entorno y bienestar emocional. La intervención del menor podría influir de manera determinante en la resolución final. En este nuevo contencioso, no se está solicitando un cambio en la custodia, que hasta ahora ha sido compartida. Lo que se debate es la relocalización del menor.
Hasta el momento, Andrea Nicolás ha residido en Estados Unidos, salvo en periodos vacacionales, cuando se trasladaba a España para convivir con su padre y la familia paterna. De aprobarse la solicitud, sería su madre quien tendría que desplazarse a España para mantener el régimen de convivencia.
Una disputa que se arrastra desde 2012
Ambas partes deberán reencontrarse en audiencia el próximo jueves 5 de marzo, fecha clave en la que se expondrá formalmente el testimonio del adolescente y se intentará alcanzar un acuerdo. En caso contrario, será la justicia quien determine el futuro del joven, que actualmente tiene 15 años.
La batalla legal entre la intérprete mexicana y el empresario español comenzó tras su separación en 2012. Desde entonces, han enfrentado múltiples litigios en Estados Unidos y España relacionados con manutención, régimen de visitas y decisiones de crianza.
Un conclicto que parece interminable
Durante más de una década, el conflicto ha trascendido el ámbito privado y ha implicado un considerable desgaste emocional y económico para ambas partes. En esta nueva etapa, además, la guardiana legal ha reclamado honorarios por €12,000 euros, suma que se añade a los gastos acumulados en el proceso. Según reportes difundidos en medios mexicanos, este episodio se produce en un momento complejo para la cantante, tanto en el plano profesional como financiero.
Tras la declaración de Andrea Nicolás, lo habitual en estos procedimientos es que el tribunal promueva un intento de acuerdo entre los padres en presencia de la jueza. Si no se logra consenso, la decisión quedará en manos de la corte. Los próximos días serán determinantes para el desenlace de un litigio que se ha extendido durante 14 años y que ahora incorpora de manera directa la voz del propio adolescente en la definición de su futuro legal y familiar.