Amber-Lee Hughes, una mujer de Sudáfrica, cometió un horrorífico crimen el 23 de enero de 2023. Nada-Jane Challita, de 4 años, fue violada y pereció por ahogo a manos de la pareja de su padre, el señor Elie Challita. La suplente de maestras de preescolar, quien le daba clases a la menor, aceptó ante un tribunal que atentó premeditadamente contra su vida aquel fatídico día en Johannesburgo. En 2025, se le impusieron cargos por asesinato premeditado y violación, y actualmente pretende que le sea disminuida su condena, alegando que padece un problema de salud mental.
"Pensé que habría sido mejor que Nada estuviera muerta que estar con su padre", declaró Amber-Lee a un tribunal antes de recibir su sentencia. "En ese momento, pensé que era su mejor opción", afirmó ante esta barbarie que cometió y que ha provocado una enorme conmoción.
Ella estaba al cuidado de la víctima.
Elie Challita, padre de Nada-Jane, tuvo una discusión con su pareja desde 2021, Amber-Lee Hughes, por una supuesta infidelidad cometida por él. The Sun informa que el día del crimen, el hombre se ausentó de su casa compartida para acudir a una entrevista de trabajo. Ella sintió que le dio una despedida frívola y se resintió. Seguidamente, le envió un mensaje de texto, que decía: "Me rompiste el corazón; voy a quemar el tuyo. ¿Cómo pudiste hacerme eso?". Amber-Lee le preparó una tina con agua a la niña, donde la hizo sumergirse, mientras se sentó sobre su cabeza hasta que la inocente murió por asfixia.
Se clama por justicia para esta pequeña que empezaba a vivir.
El cuerpo de la pequeña fue hallado en la bañera con señales claras de abuso sexual, antes de su terrible final. Hughes, quien inicialmente aseguró ser inocente, dijo a la autoridad pertinente: "Admito que sufría de trastorno límite de la personalidad en el momento del incidente, pero era consciente de lo que estaba haciendo ese día", declaró. "Admito que, después de que la fallecida perdiera el conocimiento, la dejé en la bañera con el grifo de agua fría abierto". La acusada contó que trató de atentar contra su vida al concientizar que mató a su hijastra, pero desistió al lastimarse con una botella de vidrio. "Lamento lo que sucedió ese día. Pienso en ello en todo momento desde que he estado encarcelada", expresó en medio del juicio.
"La justicia que busco no existe en este mundo ni en esta vida", dijo el papá de Nada-Jane.
Mientras termina de decidirse la sentencia, el padre de la criatura lamentó su irreparable pérdida y agregó que los años que su exmujer pasará en prisión no serán suficientes para el inmenso dolor que lo embarga. "Eso no me devuelve a mi hija. Nada la devolverá. Así que siento una mezcla de ira y alivio. Son emociones encontradas", se sinceró. "Mi verdadera justicia no será en esta vida ni en esta tierra, sino que comienza aquí, y comenzó oficialmente hoy cuando el juez la declaró culpable", sostuvo ante la tragedia que estremeció a su familia.