Juan Nicolás, un bebé de dos meses fue deportado a México junto a su hermana Mia, de 16 meses, su madre, Mireya López Sánchez y su padre. El pequeño estuvo hospitalizado por un cuadro respiratorio agudo el lunes 16 de febrero, pero en horas de la noche fue dado de alta, pese a que padece bronquitis. El representante demócrata Joaquín Castro denunció a través de las redes sociales el "monstruoso" proceder del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) al expulsar del país al niño y su familia, con el poco dinero que tenían para su sustento.
La salud de pequeño Juan Nicolás se fue deteriorando progresivamente durante las tres semanas que permaneció en el centro de detención de inmigrantes de Dilley, Texas, donde reportan que las condiciones de salubridad no son las más adecuadas. Aquí los detalles de este horror que atraviesa una familia hispana.
Se confirmó su deportación a México.
Pese a los esfuerzos del representante Joaquín Castro porque la administración Trump liberara a Juan Nicolás y a su familia, fueron enviados a México el martes, como informó el abogado defensor. "ICE deportó a la familia únicamente con el dinero que tenían en su comisariato: un total de $190", informó Castro en Facebook, poniendo en tela de juicio este proceder. "Deportar innecesariamente a un bebé enfermo y a toda su familia es atroz", sentenció. "Su vida corre peligro debido a la monstruosa crueldad de ICE", dijo.
"Mi equipo y yo estamos en contacto con la familia de Juan. Estamos totalmente concentrados en localizarlos, exigir responsabilidades a ICE por esta monstruosa acción, exigir detalles específicos sobre su paradero y bienestar, y garantizar su seguridad".
Se encontraban en un centro de detención en condiciones deplorables.
Pablo Manríquez, editor de Migrant Insider, alertó sobre lo expuesto que estuvo Juan Nicolás mientras se encontraba detenido en Dilley. "Ha estado luchando contra una enfermedad respiratoria en una instalación donde el sarampión entró recientemente por la puerta, donde las madres informan que tienen dificultades para obtener agua limpia para la fórmula, donde los niños enfermos toman ibuprofeno y antibióticos básicos hasta que se deterioran lo suficiente como para que alguien finalmente llame a una ambulancia", contó alarmado. El lunes cuando lo trasladaron brevemente al hospital "fue, según cómo se mire, un rescate o una admisión de culpa", comentó.
La familia buscó pronta atención médica para el bebé.
Las autoridades mexicanas brindaron atención médica de cortesía al niño, cuyo diagnóstico es "bronquiolitis aguda, además de enfermedad de reflujo gastroesofágico". Mireya, madre de Juan Nicolás, habló con N+ Univision en medio del llanto. "Perdí mi casa, perdí todo, y sin importarles a ellos si mis hijos iban a tener un techo donde dormir o algo, entonces yo ahorita ocupo de todo, más que nada protección para ellos. Porque aquí no estamos a gusto, no estamos protegidos", reveló, a la espera de que el bebé mejore para mudarse a Guatemala.