La polémica familiar que involucra Guillermo Dávila volvió a tomar fuerza luego de una serie de declaraciones cruzadas entre el artista y su hija Marielena Dávila, fruto de su relación con la presentadora Chiquinquirá Delgado. Marielena publicó una carta abierta en la que expuso la compleja relación que mantiene con su padre y denuncia abuso emocional; ahora el actor y cantante venezolano decidió responderle.
La entrevista que encendió la conversación
El punto de partida fue la participación de Guillermo Dávila en el programa peruano El valor de la verdad. Durante la entrevista, el intérprete de 70 años afirmó que no mantiene relación desde hace ocho años con Marielena Dávila. Al ser consultado sobre cuántos hijos tiene, indicó que son cuatro, pero precisó que solo mantiene contacto con tres de ellos. Dávila aseguró que ha intentado comunicarse con Marielena y que incluso le envió un mensaje al que, según dijo, nunca obtuvo respuesta.
En ese contexto, expresó que su hija estaría molesta con él "ya de grande" y vinculó el distanciamiento al momento en que se hizo pública la existencia de un hijo suyo en Perú, a quien inicialmente no reconoció. "Con tres de ellos, porque la última estoy esperando a que vuelva a responderme un mensaje que le puse hace como ocho años", señaló. "Mi hija está brava ya conmigo, pero ya de grande", agregó.
Las declaraciones del artista provocaron una respuesta pública de Chiquinquirá Delgado. La presentadora venezolana compartió un mensaje en el que cuestionó la figura del padre ausente y defendió el derecho de sus hijas a no ser expuestas ni utilizadas en narrativas públicas que, según ella, no reflejan la realidad de los hechos. "Yo creo que la misma vida y los años me fueron abriendo los ojos, me di cuenta que no era ahí donde quería estar y que necesitaba otra cosa, te sientes atrapado o preso en un lugar y quieres algo diferente", aseguró.
Marielena Dávila rompe el silencio con una carta abierta
Marielena Dávila decidió compartir su versión de la historia a través de una carta abierta dirigida al público, difundida por People en Español. La joven actriz de 33 años relató su experiencia personal y explicó los motivos que la llevaron a romper la relación con su padre.
También afirmó que desde niña su mayor deseo fue tener una relación paternal sana y que no lograrlo ha sido uno de los caminos más difíciles de su vida. Señaló que la presencia física o las apariciones públicas no compensan situaciones que describió como abuso emocional, rechazo, malos tratos y manipulación.
Aclaró, además, que el distanciamiento no se debió a la existencia de otros hijos de Guillermo Dávila. Según escribió, durante años intentó reparar la relación mediante conversaciones, llamadas, mensajes y cartas, hasta que comprendió que sostener el vínculo implicaba aceptar dinámicas que consideró dañinas. En ese proceso, explicó que optó por tomar distancia como una forma de protección personal.
"Un padre es el primer amor de una hija, y durante muchos años creí que yo no era merecedora de recibir amor. Pasé muchos años sin ningún tipo de autoestima ni amor propio. Me tomó décadas de terapia aprender a amarme, en muchos momentos cuestioné incluso por qué llegué a nacer. Fueron los años más oscuros de mi vida, pero ya quedaron atrás. Al contar mi historia, espero poder ayudar a personas que han vivido situaciones similares, que sepan que no están solas, y que si hay luz al final del túnel", fue una parte de lo que compartió.
La respuesta pública de Guillermo Dávila
Poco después de la publicación de la carta de Marielena, Guillermo Dávila respondió con un texto propio, también difundido por People en Español. En su mensaje, el artista manifestó sorpresa al enterarse de los señalamientos de daño emocional, asegurando que nunca le habían sido comunicados directamente. Dávila explicó que durante años intentó comunicarse con su hija en múltiples ocasiones y que, con el tiempo, interpretó que no era bien recibido. Según expuso, decidió dejar de insistir como una forma de respetar el espacio que percibía, aclarando que su silencio no obedeció a la indiferencia.
En la carta, el actor señaló que siempre mantuvo la esperanza de poder conversar con Marielena de manera madura y sincera para aclarar asuntos pendientes. Reconoció que Chiquinquirá nunca ha hablado negativamente de nadie, y expresó no comprender las razones que llevaron a su hija a cortar comunicación, aunque reiteró que permanece abierto al diálogo.
La respuesta de Guillermo Dávila concluyó afirmando que no guardar rencor, recordar los momentos positivos y mantener la disposición de conversar cuando llegue el momento. "Siempre mantuve la esperanza de que, en algún momento, pudiéramos hablar de manera madura y sincera para aclarar lo que quedó sin resolver. Hasta hoy, eso no ha sido posible. Aun así, sigo abierto al diálogo cuando ella así lo decida".
"Quiero dejar claro también que siempre existieron vías para comunicarse con su hermano Vasco, como lo ha hecho mi otra hija, con quien mantengo contacto. Solo deseo enviar este mensaje: no guardo rencor, no olvido los momentos buenos y mantengo la disposición de conversar cuando llegue el momento", dijo.